No hay manera de meditar mal…

Muchas veces la gente me ha dicho que no saben como meditar “bien”, que creen que lo están haciendo mal porque no pueden poner la mente en blanco, o no pueden detener los pensamientos, o no pueden controlar su mente, pero la verdad es que meditar no tiene nada que ver con eso!

La meditación se define como el proceso a través del cual, la persona observa y se hace consciente de lo que está sucediendo a cada instante en su cuerpo y en su mente, aceptando las experiencias que se van presentando tal y como éstas son, sin juzgar…básicamente es prestar atención.

No implica ir a ningún lugar ni sentir algo especial, sino permitirnos estar donde estamos y familiarizarnos instante tras instante con nuestras experiencias reales.

Y esto para mí es muy importante, no implica llegar a ninguna parte, ni buscar ningún resultado específico, es simplemente estar, ser (en vez de hacer).

Cuando meditamos podemos centrar nuestra atención en diferentes elementos, como por ejemplo en la respiración, podemos realizar un scanner corporal, etc, y cada vez que nuestra mente divaga y nos perdemos en nuestros pensamientos (porque no hay manera de detener los pensamientos) lo reconocemos, y amablemente traemos la atención de vuelta a la respiración o la parte del cuerpo en que nos estamos enfocando en ese momento, y ese es el ejercicio, ese es el entrenamiento para nuestra mente, traer de vuelta la atención cada vez que se nos cruce un pensamiento o un sentimiento, es por esto que no hay una manera correcta o incorrecta de meditar, porque solo se trata de practicar una y otra vez trayendo la atención de vuelta al momento presente.

Y la verdad, no hay peor meditación que la que no se hace! Así que dejemos los prejuicios de lado y practiquemos!

Y tú, te animas a meditar?

 

 

¡Si te gustó, compártelo!

Comentarios